FAQs

Es el proceso de transformación natural de nuestros residuos orgánicos en un compuesto rico en nutrientes llamado compost.
Es una sustancia rica en nutrientes que sirve para fertilizar el suelo que se obtiene mediante la descomposición de los desechos orgánicos por parte de microorganismos.
Principalmente es un excelente fertilizante natural para abonar nuestras plantas, aunque posee más funciones.
Toda la materia orgánica sufre un proceso natural de degradación hasta convertirse en humus. Sin embargo, para facilitar y optimizar nuestro proceso de compostaje, hay una serie de materiales recomendados para depositar en nuestra compostadora. Consulta qué materiales puedes compostar en el apartado “El mundo del compost”.
Lo recomendable es colocarla en el exterior, si es posible en contacto con la tierra, en algún lugar donde se pueda proteger de la lluvia (para evitar encharcamientos). También es importante que haya espacio suficiente para depositar los desechos orgánicos y retirar el compost generado.
El objetivo de esta campaña es fomentar el compostaje doméstico, por lo que además de quedártela, ¡te animamos a que la sigas utilizando por mucho tiempo!
De cada 100 kg de residuos orgánicos se obtienen 30 kg de compost aproximadamente. Es decir, de todo el volumen de residuos orgánicos que depositemos en nuestra compostadora, obtendremos una tercera parte del mismo en forma de compost.
Al contrario que en los vertederos, la descomposición de la materia orgánica que se da en la compostadora es un proceso natural que ocurre en presencia de oxígeno (proceso aerobio). Una de las ventajas es que se evitan los malos olores. Si tu pila de compost huele mal, quizás has compostado algún material no recomendado o existe algún desequilibrio en la proporción de materiales. Revisa el apartado “El mundo del compost”.
La descomposición de la materia orgánica es realizada por diversos microorganismos (hongos, bacterias) y pequeños invertebrados, como moscas, escarabajos, lombrices… Es normal que te encuentres con más de uno. Pero si te resultan una molestia, prueba a tapar los materiales húmedos con una pequeña capa de tierra para quitarlas de su alcance.
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